Hay dolores que no se pueden describir en unas cuantas palabras, duele y es que el dolor es a menudo un gran enemigo dentro de uno mismo. Se ha ido mi abuelita Pánfila, así como también se fue mi abuelita Lucha. Dos grandes pérdidas en poco tiempo. Este año he perdido a mi perrito, y a mis dos abuelas, una de ellas es abuela paterna y la otra es una abuelita que la quise como abuela aunque no tuviéramos nada de sangre que nos uniera. Aún así, la quise como tal.