Hoy es un día quizá un poco más letal que otros, pues hace algunos días que salí de vacaciones y lo primero qué hice fue venir a Tonalá, tengo un proyecto que quiero desarrollar en mi ciudad con el propósito de ayudar sin pedir nada a cambio, pero antes de mencionar ello, hace alta decir unas cosas.

Terminó mi relación amorosa hace unos tres meses más o menos, la situación ha sido complicada para mi, aún así ande enfocado en mis proyectos o en el trabajo, de tal forma que la persona de la ruptura vive en esta misma ciudad.

Eso converge a qué mi estancia en Tonalá sea dura, puesto que solo pienso en ella, en dónde estará, en qué estará haciendo o lo más difícil, ¡Si todavía pensará en mi!.

Unos dirán que es costumbre, pero no. Para ser costumbre ya se me hubiera pasado, y sigo igual que como hace tres meses, entonces se reduce a advertir que mi situación es un poco indignante.

Muchos dirán ¿y por qué no la buscaste?

Aquí mi respuesta:

A mi no me gusta arrebatar ni forzar a nadie a la fuerza, ella en una llamada de 20 min. aproximadamente me dejó claro que no quería nada, que ya no quería ni que yo le buscara nada, y mucho menos hablar con sus papás porque ellos ya sabían sobre la situación.

Eso a mi parecer es algo de cobardía de su parte, porque las cosas de ese gran tamaño deben confesarse, decirse de cara a cara para poder lidiar con lo demás.

Ojalá todo fuera una mentira, un sueño o algo así; pero no… Todo es Real!